Todos nuestros cangrejos se capturan utilizando nasas que se colocan en ristras en el lecho marino. Las nasas constituyen una modalidad selectiva y pasiva de pesca que no provoca daños en el entorno marino. Un aspecto muy importante de este sistema es que el cangrejo está vivo cuando sale a la superficie, por lo que todos aquellos ejemplares que no alcanzan la talla mínima, están dañados, presentan huevas o han mudado recientemente su caparazón se devuelven al mar vivos, lo que les permite seguir creciendo y reproduciéndose.

Nuestra pesquería local aplica la talla mínima más grande de las aguas europeas, lo que proporciona a nuestros cangrejos al menos un ciclo reproductivo adicional antes de ser llevados a tierra. 

Tanto la Sociedad de Conservación Marina (MCS) como el Consejo de Gestión Pesquera (MSC), reconocen al cangrejo capturado dentro del marco del acuerdo de pesca costera frente a las costas de Devon Sur, como ejemplo de pesca sostenible de cangrejo.